Peter Hartmann, Coordinador Coalición Ciudadana por Aisén Reserva de Vida
Dos temas nos ocupan en estos días: el buzocidio ya normalizado en la industria salmonera regional y que aparentemente poco le importa a la autoridad, y la rápida transformación/aculturación regional (el que queda para otra oportunidad).
La friolera de 270 accidentes entre 2004 a 2026, 49 de ellos fatales, consigna la salmonicultura "nacional". Diez trabajadores fallecidos en la industria durante este año: récord mundial. Los últimos, dos jóvenes buzos intermedios subcontratados por Tridente Servicios Acuícolas que laboraban para MOWI y AquaChile en nuestra región. Eso da 1,5 casos fatales por mes y que por lo visto van en aumento. ¿Cómo es que acá hay tanto caso fatal (la vida de un buzo vale nada), mientras Noruega registra tres en 34 años. O sea, de poder trabajar con mayor seguridad, se puede. ¿Cómo? Así como TVN va a Noruega a reportear los problemas de la "competencia" ¿por qué no averiguaron cómo lo hacen para evitar tanta tragedia? ¡Parece que algo se puede aprender de ellos!
La verdad, es que no somos expertos en ese tema, aunque preguntamos y leemos: Y así, un buzo joven de la zona central paltera nos contó hace un tiempo que su jefe (la empresa contratista) cobraba 8 millones al mes por su trabajo a la salmonera, de los cuales el ganaba uno (¿otro irá a parar al seguro de vida?). El plan de vacaciones de este joven era emborracharse: ¡así de feliz el hombre! Otro buzo, pescador, nos explicó que la Armada había modificado la legalidad agregando una categoría de buzo intermedio para facilitar labores salmoneras, pero estos intermedios, sin mucha experiencia ni equipo apropiado, bajaban a profundidades más allá de los 20 metros autorizados, lo cual era peligroso para su salud y su vida. Las cámaras hiperbáricas que bien podría costear la multimillonaria industria, brillan por su ausencia. De hecho, a los fallecidos habría que agregar la cantidad de trabajadores lesionados y enfermos que les impide trabajar, por lo cual aparecen en el mercado laboral jóvenes inexpertos que arriesgan su vida. Para bajar sobre 20 metros de profundidad, el equipo es mucho más costoso y por lo visto, en esto hay quienes quieren crecer y prosperar a cualquier costo mientras la autoridad responsable se hace la desentendida (lo importante es que entren divisas y seamos top productores), de hecho, una de las críticas que abunda es la falta de fiscalización. Otra visión es la del marino (r), J. Ing, de Sistemas, J. Sepúlveda H. quien opina que hace falta el botón rojo para detener faena y que quien la puede detener no paga el costo del accidente, mientras quien si lo paga no puede detenerla; "no es la voluntad, es asimetría". De hecho, esto de deslindar o externalizar responsabilidad en contratistas es un método harto maquiavelico. A propósito, se han fijado que este mundo salmonero esta lleno de marinos (r).
En todo caso, ya basta de hacer vista gorda ¡mas vale hacer el esfuerzo de revisar la normativa, tomar las medidas e invertir en lo que corresponda y cortar de una vez por todas con este vergonzoso escándalo!
Junto con esta tragedia, apareció la denuncia de que SERNAPESCA esta caducando "accidentalmente" en Aisen doscientos permisos de buzos pescadores sin su conocimiento. Claro que, por otra parte, las caducidades de concesiones salmoneras son intocables. ¿Es que algunos insisten en la estrategia de despoblar el litoral dejándolo solo a los salmoneros y ahora traer buzos importados?




















