Redacción, Diario El Divisadero
Con un Centro Cultural de Coyhaique repleto de público y al ritmo de nuestro baile nacional, el Club de Cueca Trapananda celebró una jornada cargada de emoción, tradición y reconocimiento, en el marco del Día Nacional del Cuequero y su aniversario número 12.
La actividad reunió a integrantes de todas las edades que forman parte de la agrupación, desde niños de tres años hasta la categoría adulta, quienes desplegaron sobre el escenario su talento, dedicación y amor por la cueca, demostrando el trabajo formativo que el club desarrolla para mantener viva esta expresión cultural.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el reconocimiento entregado por segundo año consecutivo a una pareja de cueca que ha marcado historia en la comuna. En esta oportunidad, fueron homenajeados Nolvia Villegas y Osvaldo Soto, representantes regionales que participaron en el Campeonato Nacional de Arica en 1988, dejando una importante huella en la trayectoria cuequera local.
La celebración también contó con la presencia de los actuales campeones nacionales del Campeonato Jóvenes Adolescentes de Chile 2026, Amanda Zapata e Iván Álvarez, además del grupo Futuros Cuequeros de Coyhaique, quienes aportaron con su talento a una jornada que reunió distintas generaciones en torno a la danza tradicional.
La monitora del Club de Cueca Trapananda, María José Sandoval, destacó la importancia de mantener estos espacios de encuentro cultural y valoró el compromiso de quienes hicieron posible la actividad.
"Estamos muy agradecidos por la gran concurrencia de público que llegó hasta el Centro Cultural y por el compromiso de cada uno de los integrantes del club, quienes trabajaron con mucho cariño para sacar adelante esta hermosa gala cuequera".
Por su parte, los monitores María José Sandoval y Néstor Aguilar relevaron el apoyo recibido por empresas e instituciones colaboradoras, señalando que este respaldo permite continuar fortaleciendo el desarrollo artístico y cultural de niños, jóvenes y adultos que forman parte de la agrupación.
Más que una presentación artística, la jornada se transformó en un encuentro entre generaciones, donde la experiencia de quienes han construido la historia de la cueca en Coyhaique se unió con el entusiasmo de nuevos talentos que buscan preservar y proyectar el baile nacional.




















