Columnista, Colaborador
Cuando uno quiere pensar algo sobre este Gobierno, en pocas palabras y bastante resumido, puedo decir que ha sido: Sordo, peligroso, ignorante, irresponsable, irrespetuoso, maltratador, falso, estafador, delincuente, malhechor, incompetente, flojo, inquisidor, irresponsable, inhumano, ofensivo, clasista, discriminador, inquisidor, persecutor, insano, torpe, imprudente, inconsciente, necio, elitista, cerrado, sinvergüenza, engañador, perverso, desagradable, fascista, denostador, silencioso, reservado, inoperante, engañador, dictador, vulnerador, egocéntrico, malevolente, hipócrita, mentiroso, intolerante, insolente, problemático, inseguro, devastador, manirroto, iracundo, desabrido, mentecato, desequilibrado, estólido, inocuo, insensato, explotador, ciego, inculto, tramposo, especulador, grotesco, despilfarrador, cruel, aberrante, cínico, terrorífico, absolutamente insoportable.
Y el ser un resumen es porque el emitir una opinión sobre algo tan nefasto para todos es difícil, ya que este gobierno solo genera daños en las personas con pleno conocimiento de causa, mediante la figura de un Presidente que define claramente el rol del fascismo mediante la consecución sin freno ni supervisión de las actitudes de sus subordinados, dando a nosotros una visión de que su fin es la instalación de una ideología que busca afianzar una actitud divisoria en la sociedad con el fin de solidificar la hegemonía del privado en desmedro del Estado, apoyados en una forma de operar en donde no reside ni el pensamiento ni la cívica, en ellos solo existe un desconocimiento que claramente conocen, ya que no está en su ser el entender la lógica de cómo funciona el rol presidencial, sino que buscan fríamente la adecuación de sus protocolos mediante lo imperativo más que lo democrático, hecho muy cercano a regímenes supremacistas, en donde el valor del fin ideológico sobrepasa con creces lo filosófico, científico o académico.
Fuera de todo el riesgo que representa el tener una ideología supremacista instalada en un Estado democrático bajo un sistema de funcionamiento abiertamente fascista, en nuestra región de Aysén, en dónde el aparato estatal tiene una presencia casi hegemónica, lo único que nos queda son nuestros representantes electos para poder defendernos a nosotros los ciudadanos de esta ola conservadora pro privado que está diluyendo metódicamente todo acto reciproco entre Gobierno y persona.
Y a nuestros representantes, les digo que el glorificar la palabra "cautela" en razón de no afectar la honra pública del Gobierno, hace resaltar en ustedes un incómodo ysilencioso miedo al no proteger a los ciudadanos de esta región ante la ya devastadora situación estatal, esto, sumado a una excesiva y vergonzosa cobardía política y social en sutil conveniencia a vuestro opulente presente particular, a ustedes, los invito a observar la excesiva exclusión social, la brutal cesantía, el termino de beneficios sociales, el constante ahogamiento de las ciencias, el despilfarro de las pensiones, la inminente recesión y el aplastamiento sistemático de sectores de la población consideradas inferiores, si, los mismos que cada 4 u 8 años ustedes llaman: "votos".
Si seguimos con nuestros representantes congelados por el miedo ante este desastre, ¿Qué será de Chile en 3 años más?.
























