El Tiempo, Coyhaique
Busqueda
Paseo a los Chochos
Sebastian , Reportero ciudadano - 12-01-2016

La semana recién pasada, entre uno de esos días de extremo calor, en busca de un área verde donde poder pasear junto a mi hijo -de un año- caminé hacía el balneario de Los Chochos junto al río Coyhaique. Bajando por este camino, de muy mal estado, me encuentro con una madre con dos pequeños que ya venían de vuelta, en eso, uno de ellos -de unos 7 años- me señala de la nada: "el río está contaminado" y su madre, a modo de no decepcionar mi salida, me indica que de igual forma ella limpio un espacio para poder disfrutar con sus hijos.  

Continúo; el calor es fuerte y por lo mismo apuro el paso para encontrar sombra. De eso no hay problema ya que existe una gran cantidad de árboles que permiten capear el calor. Llegó al bajo y se divisan algunos jóvenes que al parecer se están yendo, yo sigo caminando por la huella de vehículos para luego ir orillando el río. Había escuchado sobre el tema del didymo, pero realmente este "moco de roca" es muy invasivo, difícil de erradicar y le da un aspecto de suciedad al río. 
La otra especie invasiva es el propio ser humano, especie que tiene lleno de pequeños microbasurales por toda la orilla y en el mismo río. Es impresionante la falta de empatía con el medio ambiente y con los otros que visitan y buscan un espacio libre parael esparcimiento.
Entre los pocos espacios de áreas verdes que posee la ciudad de Coyhaique se encuentra este balneario, al cual la ciudad le da la espalda.
No tan solo la culpa la tiene quien debería recolectar la basura sino que también quien la deja, y la deja colgada como si alguien más se la fuera a llevar. Latas, principalmente de cerveza, cajas de vino, botellas plásticas, adornan el espacio y lo preparan para que los futuros arqueólogos den cuenta de las prácticas socioculturales de los habitantes de la Patagonia.  

Con los pies en el río, "mojándonos las patitas" con desconfianza que nos encontremos con un vidrio y corte los pies de mi pequeño, finalmente decidí que mejor había que irse. Yo creo que lo mismo pensaron unos gringos que seencontraban unos metros más allá. 
Quizás falta priorizar donde se ponen las lucas, quizás sea mejor arreglar estos atractivos cercanos a la ciudad en vez de reconstruir una plaza con un mástil sin bandera, o invertir un millón de dólares en marketing patagón en un torneo de golf gringo. Todo de la mano con una fuerte dosis de educación ambiental, del cómo nos relacionamos con nuestro entorno, como ser sostenible en un ecosistema que cada vez es más frágil. Hay que reflexionar y darnos cuenta de donde estamos parados, ver otras realidades y darnos cuenta de las riquezas que posee este complejo espacio, el cual tenemos la suerte de habitar y por lo mismo pensar en el futuro de nuestros hijas e hijas que continuarán. 

Videos
Ver todos
Twitter
Portada
Editorial
Ver todas
Facebook