El Tiempo, Coyhaique
Busqueda
Nuestra Bandera, símbolo de orgullo y de unión
Fernando San Cristóbal Schott, General de Brigada Comandante IV División del Ejército - 18-03-2017

Como chilenos, formamos parte de una nación independiente, con costumbres y tradiciones, con leyendas y mitos, con una cordillera reluciente,  un vasto océano y  una costa llena de riquezas. Forjamos  un pueblo con una identidad única y nuestra Bandera único e irrepetible símbolo patrio, forma parte de cada uno de nosotros.

La historia de nuestra Bandera Nacional se inicia,  durante el gobierno del General José Miguel Carrera, en un principio no era igual a la que conocemos  hoy en día, ha pasado por una evolución, dividiéndose en tres claras etapas: La primera, la de la Patria Vieja, fue bordada por la hermana del gobernante General José Miguel Carrera, Doña Javiera Carrera y fue izada por primera vez el 4 de julio de 1812, para celebrar la independencia de los Estados Unidos de América. La bandera constaba de tres franjas horizontales: azul, blanco y amarillo. Para Fray Camilo Henríquez, el Pabellón representaba a los tres valores del Estado: Majestad, Ley y Fuerza. Otra interpretación dice que las franjas representan respectivamente el cielo, la nieve de la Cordillera y los campos dorados de trigo. Tras el Tratado de Lircay, el nuevo Director Supremo, Coronel Francisco de la Lastra, opositor del General Carrera, mandó a retirar la bandera, siendo reemplazada nuevamente por la realista bandera española. Fue así como se usó por última vez en octubre de 1814 en la batalla de Rancagua. Este hito marcó el inicio de la Reconquista, período en el cual Chile no tuvo bandera propia.

El 12 de febrero de 1817, significó el fin del dominio realista y el comienzo de la Patria Nueva, donde los emblemas adquirieron mayor significación. Desde entonces, no se usó más la bandera española. Luego del triunfo de Chacabuco, el 18 de octubre de 1817, fue adoptado un nuevo Pabellón, llamado en la actualidad Bandera de la Transición, cuyo diseño se atribuye a Juan Gregorio de Las Heras y que fue ampliamente difundido en la época. Contemplaba tres franjas horizontales de colores azul, blanco y rojo, este último en reemplazo del amarillo de la bandera de 1812. Las franjas tendrían su origen en los versos de Alonso de Ercilla en La Araucana que dicen “Por los pechos, al sesgo, atravesadas, bandas azules, blancas y encarnadas, atribuidas como divisa guerrera a los Araucanos durante la Conquista”. El color rojo simbolizaba la sangre vertida por los héroes de la Independencia en el campo de batalla; el blanco, la nieve de la cordillera de los Andes; y el azul, el limpio cielo chileno. Al igual que la bandera de la Patria Vieja, este emblema no tuvo legalización oficial y pronto desapareció.

Nuestra bandera actual fue concebida por el Secretario de Guerra del General  Bernardo O'Higgins Riquelme, José Ignacio Zenteno, y diseñada por el militar español Antonio Arcos, aunque algunos historiadores sostienen que fue Gregorio de Andía y Varela quien la dibujó. Legalizada por el Decreto del 18 de octubre de 1817, fue este el modelo que se utilizó en el juramento de la Independencia de Chile, el 12 de febrero de 1818, ceremonia en la cual su portador fue Tomás Guido. En 1854 se fijó la proporción que debían guardar entre sí los colores de la bandera y en 1912 se estableció el diámetro de la estrella. Ese año se determinó también la precedencia de los colores en la banda presidencial y en las cintas de las condecoraciones, fijándola en azul, blanco y rojo, de arriba abajo o de izquierda a derecha del espectador. Los colores de la bandera atribuirían al azul la representación de los cielos y el océano Pacífico, al blanco las cumbres nevadas de la cordillera de los Andes, y al rojo la sangre vertida por los héroes nacionales en la lucha por la independencia a su vez, la estrella simbolizaría los tres poderes del Estado chileno (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) que velan por la integridad de la nación.

Nuestro país formado por el mestizaje de españoles y araucanos, se enorgullece de contar con una bandera con historia, un emblema jamás arriado ante el enemigo, conocida por el mundo entero como la bandera de la “Estrella Solitaria”. Nuestro Ejército “siempre vencedor, jamás vencido”, realiza el Juramento a la Bandera todos los 9 de julio, ceremonia en la cual cada soldado chileno se compromete ante ella a Servir fielmente a la Patria hasta rendir la vida si fuese necesario.

Videos
Ver todos
+ Artículos de
Twitter
Portada
Editorial
Ver todas
Facebook