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La ciudadanía como epicentro de la política comunicacional oficialista
Redacción, Diario El Divisadero - 19-05-2017

La variable más demandada por la gente a un gobierno, sea del tinte ideológico que sea, se relaciona principalmente con el cumplimiento de las medidas anunciadas y por un permanente contacto con la ciudadanía, esto último a través de un diálogo directo o bien mediante una buena política comunicaciones que permita a cada sector estar en interacción con los habitantes de Aysén.

La actual administración ha tenido muchos vaivenes en el ámbito comunicacional y más allá de las vocerías sectoriales, que suelen tener regularidad y claridad, se percibe desde la ciudadanía que las autoridades no están del todo sintonizadas con la gente, y que en definitiva es la comunidad la que debe presionar y a veces hasta reclamar en los medios de comunicación, para que las autoridades vayan a terreno y dialoguen con franqueza con las personas en torno a sus demandas territoriales.

Un simple ejemplo, el Seremi de Obras Públicas estuvo en Puyuhuapi reunido con la comunidad por la demanda de una barcaza debido a los constantes rodados en la cuesta Queulat, inquietud que también manifestó la comunidad de Lago Verde. Una acción que se gestó debido precisamente a la presión social.

Tal vez a algunas autoridades les incomoda interactuar con las personas y prefieren vincularse con ellas a través de programas informativos o insertos contratados en distintos medios de comunicación. Sea cual sea el soporte, sin duda que es una opción válida, pero la ciudadanía espera que se pongan en valor instancias más participativas, esas que los propios gobiernos legitiman, como las asambleas o cabildos ciudadanos que tanto se resaltan como espacios democráticos pero que rara vez se organizan como instancias de auténtica participación.

Generalmente en temas comunicacionales la teoría ha superado largamente a la práctica y bastante se podría hacer para potenciar el contacto con la comunidad mediante acciones más honestas. No sirve de nada tener un programa radial transmitido en cadena regional si la autoridad que asiste solo resalta la gestión del gobierno y no da respuesta a las inquietudes de la ciudadanía. Eso es obsecuencia, inseguridad.

Lo que demanda la gente es un vínculo real Gobierno-Ciudadanía, que se geste de una manera más asertiva, más coloquial, más dinámica y efectiva, permitiendo que los seremis y directores de servicios interactúen con la comunidad permanentemente a través de las radios, diarios, canales de televisión, redes sociales y el siempre necesario mecanismo cara a cara.

Las salidas a terreno de seremis y directores de servicios se deben transformar en una acción cotidiana, ya que desplegarse en todo el territorio es la tarea más reconfortante de cualquier administración, ya que mediante este simple ejercicio las autoridades pueden empaparse del sentir ciudadano, conocer lo que opina la gente y desde los anhelos de la población, redireccionar lo que no se ha planificado bien y potenciar aquellas políticas que estén dando buenos resultados.

Hay que dejar que la espontaneidad, carisma, impronta y las habilidades personales y políticas de cada autoridad, definan su liderazgo, y si la población logra percibir esos atributos, la relación se facilitará y las comunicaciones como concepto global, serán una arista clave para potenciar la imagen del Gobierno.

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