Redacción, Diario El Divisadero
Los especialistas, urbanistas y arquitectos, entre otros, hace rato que vienen hablando de Coyhaique como el nuevo Puerto Varas. Un fenómeno que atrae a nuevos habitantes a nuestras tierras con la promesa de prosperidad, tranquilidad, un buen lugar donde ver crecer a una familia y paisajes de ensueño.
Impagable. Hasta por ahí no más, porque la ciudad termina pagando el costo de aún no contar con la infraestructura necesaria, colapsando por la falta de un transporte público de calidad y de lugares de abastecimiento, por ejemplo.
Sin embargo, el interés por la capital regional ha atraído la vista de los inversores. Así lo señaló el alcalde Carlos Gatica en conversación con el programa A mitad de semana de Radio Arcoíris FM y El Divisadero, quien indicó que el año 2025 recibieron en reuniones protocolares a cerca de 25 inversores interesados en instalarse Coyhaique con proyectos de distinto tipo. "Este año ya llevamos 18 reuniones", dijo el edil considerando que ni siquiera ha terminado el primer semestre. "Hay una presión, desde el punto de vista de querer llegar a la región, bien impresionante", sentencia.
Para cubrir las necesidades de una ciudad creciente, están en carpeta los conocidos proyectos que se han conocido en las últimas semanas: el plan de pavimentación de la Carretera Austral y la construcción del futuro Hospital Regional y otros proyectos del Pedze que aumentarán la capacidad de respuesta para una comunidad que requiere mejorar sus estándares de calidad de vida.
A ello se suman proyectos largamente esperados como la llegada de Walmart a Coyhaique, con un supermercado que espera competir en precios y calidad de productos, el arribo de Falabella que ya está muy cerca de convertirse en realidad con 80 nuevos puestos de trabajo en pleno centro de la ciudad.
Para el alcalde Gatica, estas son buenas noticias desde todo punto de vista. "Que tengamos una empresa nacional acá trae consigo muchos beneficios. Yo pongo como ejemplo a Sodimac que cuando llega pone otro tipo de situación interna en la ciudad. Genera una competencia bien fuerte y que los beneficiados son los vecinos porque bajan los precios. Lo segundo es que nos genera la visión de otras empresas que ven les está yendo bien y vienen también", asegura.
Si bien hoy existe preocupación por parte de los comerciantes locales, el edil recalca que "al final del día pueden convivir unos con otros" y pone como ejemplo a Punta Arenas, que "no cerró sus tiendas locales". Según el alcalde, la gente seguirá comprando en el tradicional comercio local, "porque uno les tiene cariño (…) por la historia que tienen".
Por otro lado, hay proyectos que están congelados, como la eventual construcción del Mall VIVO en un terreno que está en la entrada sur de Coyhaique, en Ogana, frente a la CCU. "Ese proyecto tiene permiso de edificación. Si la empresa dueña de ese proyecto decidiera empezar a construir mañana, lo puede hacer", advierte el alcalde.
Pero no es el único. Carlos Gatica adelanta que "Cencosud compró el terreno de Ogana y donde ingresaron la fusión de los dos paños, ellos están proponiendo la fusión de dos terrenos, porque lo que viene es el ingreso del proyecto a la DOM y pretenden construir el año 2029-2030" el proyecto llamado CencoPatagonia.
Incluso, el sector rural de Coyhaique se abre a innovadores proyectos de largo plazo, pues la Viña Miguel Torres, cuyo dueño ha visitado en múltiples ocasiones a la región de Aysén, adquirió 17.000 hectáreas en el camino a Ñirehuao, como una estrategia de abrirse a nuevos destinos, con proyectos que van más allá de las tradicionales viñas pensando en el cambio climático, las ventajas que entrega un país extenso como Chile y con lo atractivo que es turísticamente ampliar un negocio hacia nuestras latitudes.




















