Orlando Baesler Heger, Arquitecto
Los tiempos de interacción entre los países están absolutamente operativos desde hace bastante tiempo y se han incrementado gracias a los avances tecnológicos que permiten una rápida comunicación entre personas y también entre gobiernos, lo cual hace que decisiones que antaño demoraban meses en adoptarse, hoy se materialicen en algunos días e incluso también en algunas horas.
Esta facilidad de decidir y abordar cualquier asunto entre países vecinos del continente es fundamental para su crecimiento y desarrollo por lo cual la afinidad que estos países tengan en relación al sistema social y político asumido para solucionar los problemas es fundamental para sacar el máximo provecho a la posibilidad de establecer relaciones provechosas y rápidas entre las naciones.
Señalo lo anterior ante lo que podría transformarse en breve en la más auspiciosa y esperanzadora noticia para nuestra América Latina y me refiero, por supuesto al triunfo en primera vuelta de las posiciones libertarias que podrán hacer por fin de nuestro continente el más avanzado del planeta. En Brasil, la ciudadanía ha hecho eco de un despertar de las Américas ante la ineficiencia, retroceso y oportunismo tan dañinos que han azotado a nuestros países durante décadas por administraciones "progresistas" que solo han enriquecido a sus líderes y abandonado toda posibilidad de lograr beneficios sociales y un crecimiento sostenido para los países que han controlado.
Chile, Colombia y Perú fueron los últimos países en despertar y sacudirse del totalitarismo comunista y Brasil ha dicho presente con una votación inesperada y alentadora a la espera de la segunda vuelta electoral. El futuro americano es promisorio ya que una unidad libertaria debería funcionar en todos nuestros territorios con una mentalidad de trabajo y crecimiento.
Solo falta el rescate de México, pero podríamos decir con confianza que en estos momentos solo se encuentra "al aguaite".






















