Hospital Regional Coyhaique, -
Hoy quiero invitarlos a conversar sobre un tema de salud que, aunque a veces pasa desapercibido, es fundamental para nuestro bienestar: las hepatitis virales. Quizás han escuchado hablar de ellas, pero ¿sabemos realmente qué son y cómo podemos protegernos?
Las hepatitis son, en palabras simples, inflamaciones del hígado causadas por distintos virus (A, B, C, D y E). Nuestro hígado es un órgano vital, como un "laboratorio" que limpia nuestra sangre, produce sustancias esenciales y almacena energía. Si se enferma, todo nuestro cuerpo lo resiente.
Lo preocupante es que, muchas veces, estas enfermedades son "silenciosas". Podemos vivir con ellas sin notar síntoma alguno durante años hasta que el daño es considerable, derivando en complicaciones graves como la cirrosis o el cáncer de hígado.
A nivel mundial, miles de personas fallecen a diario por complicaciones asociadas a la hepatitis crónica, pero no todo son malas noticias. En Chile tenemos herramientas concretas y de vanguardia para combatirlas.
Las Hepatitis A y E se transmiten por agua o alimentos contaminados y se previenen con medidas básicas de higiene y saneamiento. Para la Hepatitis A, además, contamos con una vacuna segura y eficaz.
La Hepatitis B se transmite por fluidos o vía sexual y contamos con una vacuna altamente efectiva que en Chile se administra de forma gratuita a todos los recién nacidos dentro de sus primeras 24 horas de vida. Hoy el foco está en fortalecer el tamizaje en todas las mujeres embarazadas, detectando el virus a tiempo para aplicar medidas preventivas y evitar que se transmita a sus bebés.
En tanto, la Hepatitis C, que es transmitida principalmente por contacto con sangre, aunque no tiene vacuna, es curable. Y para combatirla contamos con tratamientos modernos asegurados a través de las Garantías Explícitas en Salud (GES) que curan a más del 97% de los pacientes. La clave es buscarla activamente en la Atención Primaria, especialmente en personas mayores de 45 años o en quienes presentan exámenes de hígado alterados.
Finalmente, la Hepatitis D solo afecta a quienes ya tienen Hepatitis B, por lo que la vacuna contra la Hepatitis B nos protege también de este virus.
¿Qué podemos hacer en la región de Aysén?
- Realizarnos exámenes: Si estás embarazada o si en tus exámenes de rutina han aparecido las transaminasas alteradas, acércate a tu centro de salud y solicita el test. Un simple examen de sangre hace la diferencia.
- Proteger a los más pequeños: Asegúrate de que los recién nacidos reciban su vacuna de Hepatitis B en la maternidad y cumplan su calendario de inmunizaciones
- Mantener hábitos seguros: Lava frecuentemente tus manos, consume agua potable, usa siempre preservativo en tus relaciones sexuales y jamás compartas agujas o elementos cortopunzantes.
- Informarte y compartir: Romper la barrera de la desinformación y sobre todo el estigma es el primer paso para detectar la enfermedad a tiempo.
- Por eso, nuestro llamado como personal de salud, es actuar con oportunidad. En nuestro país disponemos de diagnóstico y tratamiento garantizados por ley.
- Cuidar nuestro hígado es cuidar nuestra vida, y juntos podemos hacer de Aysén una región cada vez más sana.





















