Las elecciones y el sentir de la gente

La diversidad política siempre le hace bien a la democracia, porque permite comparar, evaluar y finalmente, decidirse por la opción que a cada elector más y mejor representa.
Y así como hay diversidad ideológica, también hay diversidad de propuestas, encontrándonos incluso con candidatos y candidatas de colectividades absolutamente distintas, pero que ofrecen lo mismo, es decir, el sentido común parece que sigue siendo un factor determinante en todo proceso electoral. Y además, la clase política tiene absolutamente claro que la ciudadanía no tiene ningún interés por las pequeñeces que generan las polémicas y peleas ideológicas, algunas muy artificiales e innecesarias, porque únicamente condicionan y retrasar las importantes decisiones que deben dar paso a las grandes soluciones, esas que generen auténtico desarrollo, que es en definitiva lo que más anhelan las personas.
Porque es un hecho de la causa que la comunidad sigue a la espera de respuestas y soluciones a muchas demandas y problemas, que ciertamente tienen larga data, pero son los gobiernos de turno quienes lo hacen propios y se comprometen a abordarlos. Muchas de esas soluciones están en manos de las autoridades regionales y otras en manos del gobierno central, pero también hay varias que dependen de los parlamentarios, que, por estos días, se mantienen muy activos y reforzado su compromiso con Aysén, pero, como lo hemos señalado reiteradamente, la gente les exige más acciones y menos opinología.
La percepción ciudadana es clara y rotunda. Hoy existe la convicción colectiva que el país y la región viven momentos complejos, pese a los esfuerzos del gobierno por avanzar y comenzar a salir de este estado de incertidumbre. Y por lo mismo no debemos perder de vista que a nivel territorial hay también otros efectos propios de la fuerte dependencia que tiene la zona de la inversión pública.
Entonces lo que la ciudadanía espera de la gestión gubernamental es un impacto favorable en su diario vivir, señales de progreso tangibles, porque la gente anhela que las acciones de la actual administración dejen huellas y demuestren que los cambios por los que la comunidad y el Gobierno tanto abogan, comiencen a notarse.
Y de los políticos y candidatos/as, honestidad, seriedad y sentido de la realidad. Hoy la región y sus habitantes tienen grandes pretensiones y todos y todas debemos poner nuestros esfuerzos y nuestra mirada en el futuro, con tolerancia y respeto, para buscar los beneficios sociales y colectivos que la comunidad demanda.
La mirada ciudadana es que no se advierte desarrollo, no se nota crecimiento y muy lentamente comienzan a ejecutarse obras públicas de primera prioridad, que poco a poco están teniendo un impacto en el empleo. Esa percepción no la inventamos nosotros como medio de comunicación, es genuina, ya que de manera permanente escuchamos esa opinión, quizás sin sustento estadístico ni científico, pero sin duda cala fuerte en el estado de ánimo de la comunidad y deja de manifiesto el sentir de la gente.