Rosa Pesutic Vukasovic, Secretaria de Finanzas Regional Aysén del Partido Comunista de Chile
El martes recién pasado Kast presentó a los ministros que le acompañarán a partir del 11 de marzo por un tiempo que el tiempo dirá. Hay un primer misterio desvelado: no presentó ningún superministerio que agrupara tres o más carteras como había anunciado dentro de las promesas de campaña, todo en la idea de "austeridad", "eficiencia" y "gobierno de emergencia". El aterrizaje a la realidad fue un planchazo. Los partidos que respaldaron a Kast le hicieron ver que necesitaban representación y futuras tramitaciones legislativas. O sea: sin partidos no hay mayoría.
Así que su primera mentira no resistió ni siquiera el período previo a asumir. Y ahí están las 11 mujeres y 13 hombres elegidos, algunos como primera opción y otros como cuarta, quinta o n alternativa.
El portazo que dio José Luis Daza, la carta más potente para encarnar un triministerio de Economía, Minería y Energía, descolocó a Kast. Sólo así se explica que en reemplazo del súper Daza haya nombrado a Ximena Rincón para el ministerio de Energía. Esta última no hace mucho manifestaba que no tenía nada que hacer en un gobierno de ultraderecha, pues ahí está siendo parte activa del gobierno que aseguraba no reconocer. El chiste que circula, de autoría desconocida, es que Ximena Rincón como ministra de Energía se va a enfocar en la energía solar, ya que siempre está donde calienta el sol. Más que chiste, es una realidad.
Es sabida la adhesión de Kast al dictador Pinochet, por lo tanto no es de extrañar que lo mismo pase con los ministros elegidos. Pero nombrar a Fernando Barros en Defensa, el que defendió al dictador mientras estuvo detenido en Londres (debe haber sido por eso) y a Fernando Rabat en Justicia y Derechos Humanos, el mismo que formó parte del estudio jurídico que defendió a Pinochet en juicios como el caso Riggs, no pueden ser sostenidos por la razón, el criterio o la humanidad. Sus nombramientos ya son rechazados por agrupaciones de DDHH y de víctimas de la dictadura. No es para menos.
Todos recuerdan los casos de colusión de los pollos, las farmacias, el papel confort, porque afectaron directamente el bolsillo de más del 90% de la población. El personaje sindicado detrás de estas colusiones es el nombrado ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. ¿No había otro candidato menos contaminado?
La ministra del Deporte, Natalia Duco, el 2018 dio positivo en un control anti doping, le quitaron medallas y durante tres años fue excluida de toda competencia. Ella deberá hacer políticas deportivas y formar parte de comisiones anti doping, por eso es un misterio su nombramiento y cómo reaccionará ante un caso de dopaje como ministra.
El misterio más grande es el nombramiento de Judith Marín en el ministerio de la Mujer y Equidad de Género, una mujer que hizo un exorcismo para liberar a una joven de los demonios sexuales al no haber respetado el celibato. Representa a una iglesia evangélica ultraconservadora que se opone a todos los derechos de las mujeres y las disidencias sexuales.
¿No hay en la derecha personas con mejores antecedentes para ocupar ministerios?
Ese es un gran misterio.





















