Redacción, Diario El Divisadero
Por Mario Pardo y Francisco Mardones
La llegada de tiendas de retail y supermercados a Coyhaique es un hecho. En algunos meses, el consumidor local tendrá acceso a más ofertas, más variedad de artículos y precios más cercanos a la realidad nacional, lo que, sin duda, termina beneficiando el bolsillo de las familias regionales.
Sin embargo, el arribo de estas multitiendas trae un desafío para los comerciantes locales que ya han hecho ver algunas de sus preocupaciones. Pese a eso, asumen el desafío de competir y de adaptarse a las exigencias de un mercado más apretado.
Rodrigo Canales Alarcón, de supermercado Hiperpatagónico, tiene claro el escenario que se avecina para el comercio local. "Entendemos que estamos en una economía de libre mercado y no nos hacemos un ánimo negativo de que vengan competidores. Lo asumimos y de hecho hemos estado desde el día uno conscientes de que la realidad que tenemos hoy en día no es para siempre. Todas las cosas que hemos proyectado, nuestros números, consideran que en algún momento va a llegar competencia y no nos sorprende", asegura.
Sí reconoce que "con la llegada de cadenas tenemos que prepararnos porque el mercado se va a transformar. Y no sé si todos lo estamos viendo de la misma forma".
Esa es una preocupación que se comparte en el rubro. Canales admite que las grandes cadenas nacionales como Walmart, Líder, Easy y otros nuevos competidores tienen la facilidad de ofrecer precios más bajos y "no todos en el comercio local tenemos la posibilidad de ofrecer y eso va a transformar el comercio local. Lo que más preocupa es que tenemos que prepararnos como consumidores y como emprendedores a diversas escalas. Y ahí sí se va a mover el mercado. Generalmente los más pequeños son los que van sufriendo la llegada de los más grandes".
Esa es una visión que comparte Carlos Vicentini de Casa Alicia, quien plantea que si "usted tiene dos supermercados en un pueblo de 50.000 habitantes y se instalan dos más, en vez de dos van a haber cuatro. Muy sencillo, es pura matemática. ¿La gente va a comer más porque hayan cuatro? A cada uno le va a disminuir, así de sencillo, no hay otra vuelta que darle y no hay ninguna otra explicación".
Por eso, José Ovando Pérez de Super Almacén San José tiene claro que "no podemos estar apelando a que nos compren a nosotros" solo por ser comercio regional. "El cliente al final va a elegir el mejor producto, quien lo atienda mejor, la calidad, la atención, la cercanía, al final no es solamente el precio el que manda".
Rodrigo Canales Alarcón,
supermercado Hiperpatagónico
Las ventajas del comercio local
Por lo mismo, uno de los desafíos es ver las ventajas que tiene el empresario local para competir contra un retail. Y Ovando asegura que "tenemos un plus versus las cadenas nacionales".
"Yo no lo tomo como una amenaza esto, yo creo que eso también nos compromete a nosotros a seguir trabajando de mejor manera, de diseñar nuevas formas de trabajo. Si, tenemos un potencial por ser regional, nuestros clientes yo veo que son regionalistas y apuestan por lo regional. Todos estos años nosotros hemos también participado mucho con la comunidad, estamos recibiendo productos regionales, nuestros productores regionales nos apoyan en eso, así que hay un trabajo también mancomunado" que se ha cimentado con los años y que puede entregar una ventaja, según señala el propietario de Comercial San José.
Rodrigo Canales de Hiperpatagónico también comparte ese punto de vista. "Entendemos que hay precios de mercado que ya manejamos. Hoy día creo que no es tan negativo. Ya sabemos o intuimos qué nivel de precios van a llegar acá, cómo tenemos que defendernos. Obviamente nos va a costar mucho igualar precio, obvio, pero no necesariamente vamos a transformarnos en una disparidad tremenda. Creo que tenemos otras características que nos van a mantener. A mi negocio le va a afectar, pero, insisto, yo debo desarrollar estrategias, sé que mis ventas se van a ver afectadas, pero yo creo que debo potenciar mis virtudes y lo que la gente valora de un local como el nuestro", recalca.
Potenciar la cultura e identidad local, mantener costumbres como el saludo, el trato de vecinos o ver caras conocidas es parte de la apuesta para consolidar su espacio en el mercado. Pero los comerciantes locales también ven oportunidades de aprender de las grandes cadenas. "Nos insta a modernizarnos, a innovar. Tampoco podemos quedarnos con lo que ya tenemos y quedarnos a que nos pase la aplanadora por encima. Tenemos que competir igual, porque al final del día todas estas cadenas trabajan con un margen, y no es un margen menor, trabajan con muchas estrategias y tenemos que aprender mucho también de eso, de las estrategias que usan ellos para atraer a los clientes. Sí, va a haber una competencia, pero yo no hablo de competencias desleales ni nada por el estilo, son competidores y tenemos que afrontar esa circunstancia", plantea José Ovando.
Posibles efectos colaterales
Carlos Vicentini de Casa Alicia va un poco más allá en el análisis de la llegada de nuevos competidores a Coyhaique y pide a las autoridades ver un poco más allá del entusiasmo inicial. Pone como ejemplo a ciudades que, como Coyhaique, han tenido un crecimiento demográfico explosivo en pocos años. Villarrica, Pucón y Puerto Varas también saben de la llegada del retail y de nuevos habitantes a la ciudad, pero han tenido que convivir con nuevas incomodidades.
"Villarrica-Pucón creció y hoy es un desastre, porque creció y no hay plata para hacer los caminos. Usted tiene un solo camino entre Villarrica y Pucón, que deben ser 15 kilómetros o menos, deben ser mucho menos, y se demoran cuatro horas para salir. Puerto Varas, esa ciudad que era idílica, que era muy linda, a la orilla del lago, con un volcán precioso, ideal para irse a vivir un jubilado. Hoy día no hay donde estacionarse, ir a un colegio en Puerto Varas es un desastre lo que se demora, no hay dónde tomarse un café, no hay dónde estacionar un vehículo, no hay nada. Entonces nadie se opone al crecimiento, pero ¿cómo crecer? ¿Estamos preparados?", plantea.
José Ovando Pérez,
Super Almacén San José
Son preocupaciones transversales. Rodrigo Canales de Hiperpatagónico apunta a cómo se va a ver afectado el mercado laboral. Según sus proyecciones, estos arribos podrían significar la apertura de unos 300 puestos de trabajo en pocos meses. Sin embargo, asegura que "una mayoría muy amplia de esos puestos de trabajos van a salir de fuentes que ya están activas, no son nuevos puestos de trabajo. Y eso va a generar que los locales más pequeños se van a ver afectados, que sus trabajadores se le van a mover, no sé si por mejores condiciones laborales".
Lo otro es el nivel de especialización de esos puestos de trabajo que, para Canales, "requieren tener un entrenamiento y una forma de trabajo. Hoy día esas capacidades no vemos que estén muy desarrolladas en la región. En otras palabras, no vemos de dónde van a salir personas capacitadas para atender esas tiendas".
Por otro lado, advierte que "con la llegada de por lo menos una cadena más de supermercados o grandes tiendas que se comprometan a un supermercado, va a ser muy difícil que a nivel local aparezcan nuevos actores. Eso sí nos pone techo a todos. Entonces lo importante es prepararse antes, afinar costos antes, profesionalizarse un poquito más y prepararse para competir. (…) No todos sobreviviremos, seguramente algunos tendremos que adaptarnos forzosamente más que otros. Sí, nos va a golpear, nos va a golpear a todos. Pero yo creo que son ciclos y después la gente vuelve a redirigir su consumo. Pero me preocupa que en general no todos vamos a poder reaccionar de la misma forma. Es una realidad que hay que preocuparse".
Reflexiones finales
"El deseo mío -dice Canales-, porque tengo esta sensación más regionalista y me preocupa el tema laboral y la visión de las autoridades, es que ojalá estas empresas sí hagan un aporte significativo al entorno. Vimos en algunos años atrás en Ancud, en Chiloé, cuando los moles, las cadenas, edificios, que finalmente la gente se entusiasmaba cuando venía el proyecto, pero cuando lo vio, pucha, no era lo que se imaginaba para su entorno. Ojalá que las autoridades pongan el mismo entusiasmo en que vengan, y lo dirijan a que cumplan normativas. No apurar ni flexibilizar rápidamente, porque así como nos entusiasma que llegan, que la vara sea la misma para todos. Pero ojalá que se integren bien en el espacio, no sean monstruos de cemento, que se respeten los espacios verdes. Y ahí ojalá el llamado a las autoridades de que trabajen por ese lado también".
Carlos Vicentini es sincero y dice que "no sé si a Coyhaique más comercio le conviene o no le conviene, no soy yo el que da la respuesta. Hace menos un año, cuando quebró Corona y quedaron setenta, ochenta personas sin trabajo, ¿quién se pronunció al respecto? Entonces estamos con las noticias que se supone son alegres y buenas, viene más comercio. ¿Y cuando se cierran algunos qué es lo que decimos? (…) Si llega más competencia no sé si va a ser bueno o malo, eso lo dirá el tiempo y las personas que son proclives a que esto se cree".
José Ovando ya se prepara con Super Almacén San José. "Creo que la competencia siempre es bienvenida, creo que estas empresas nacionales vienen aquí porque están viendo un futuro, eso significa que hemos hecho las cosas bien, porque si no, no ponen sus ojos en una ciudad tan pequeña. Pero no vienen solamente a ser patria, vienen aquí a ganar, entonces por ese lado yo creo que es bueno. Va a ser bueno para los consumidores. Yo creo que sí, mayor competencia siempre hace bien. Al final no hay que asustarse de esto. Hay que competir y la competencia para mí siempre es buena. Bienvenidos los que vienen a invertir en la región de Aysén", finaliza.






















