Redacción, Diario El Divisadero
La situación en el Liceo Melinka ha escalado hasta llegar a una toma indefinida, motivada por una serie de problemáticas históricas que, según la comunidad educativa, ya no pueden esperar más. Entre las demandas más urgentes se encuentran la reparación de fosas sépticas, el control de plagas y la normalización del sistema eléctrico, factores que han transformado el entorno educativo en un espacio que los propios protagonistas describen como indigno.
Desde la perspectiva estudiantil, la realidad diaria es crítica. Amaya Lepio, presidenta del Centro de Estudiantes, relató el avanzado estado de deterioro del recinto, mencionando que "hay pisos que parecen puzzles de lo rotos que están". Además, la líder estudiantil explicó que el sistema eléctrico representa un peligro constante para quienes intentan conectar cualquier equipo y lamentó que la presencia del sostenedor en el terreno haya sido prácticamente nula durante los últimos meses.
Esta postura es respaldada plenamente por los padres y apoderados, quienes decidieron apoyar la movilización ante la falta de respuestas efectivas. Leticia Mario, presidenta del Centro de Apoderados, fue tajante al evaluar la gestión del sistema actual, afirmando que "SLEP ha sido un fracaso". La representante de los padres detalló que los problemas no son solo estructurales, como puertas y luminarias en mal estado, sino también sanitarios, destacando los persistentes olores emanados de las fosas sépticas que afectan especialmente a los niños más pequeños.
En la otra vereda, el director ejecutivo del SLEP Aysén, Sebastián González, reconoció la complejidad de la situación, aunque matizó las críticas aludiendo al estado en que recibieron los establecimientos hace dos años. González argumentó que "es imposible que en dos años se arreglen todos los problemas", aunque aseguró que se han logrado avances importantes en áreas como la calefacción y el transporte escolar. Asimismo, el directivo explicó que los problemas de olores se deben a la falta de un sistema de alcantarillado público en la isla, lo que obliga a un tratamiento propio que el municipio debe retirar periódicamente.
Por su parte, las autoridades regionales mantienen un monitoreo constante del conflicto, delegando la responsabilidad primaria en el sostenedor. El Seremi de Educación de Aysén, Tomás Valenzuela, señaló que "son demandas o peticiones que hoy día está abordando directamente el sostenedor", enfatizando que el bienestar integral de la comunidad es la prioridad. No obstante, aclaró que la posibilidad de viajar a la zona se evaluará dependiendo de cómo evolucione el diálogo entre el SLEP y los estudiantes.
De acuerdo con el documento oficial del petitorio (sección IV. SOLICITUDES FORMALES), la comunidad educativa presentó los siguientes puntos de carácter urgente:
- Reunión presencial: Coordinar un encuentro con el Director Ejecutivo del Servicio Local de Educación Pública (SLEP).
- Respuesta formal: Obtener una contestación por escrito detallando la postura sobre cada uno de los puntos expuestos en el petitorio.
- Plazos concretos: Entrega de fechas verificables y específicas para la ejecución de las soluciones comprometidas.
- Transparencia financiera: Información clara sobre el estado de los proyectos que aún están pendientes y el financiamiento que tienen asociado.
El conflicto se mantiene en un punto de tensión, con una comunidad que exige plazos concretos y soluciones verificables.




















