Redacción, Diario El Divisadero
Coyhaique.- Organizaciones socioambientales de la Región de Aysén manifestaron sus reparos respecto del actuar de los servicios públicos tras un nuevo episodio denunciado por habitantes de Alto Mañihuales, quienes alertaron sobre un eventual vertimiento asociado a la operación de la faena minera El Toqui.
La situación se originó luego de la difusión de imágenes y antecedentes compartidos por vecinos y vecinas del sector. Si bien las organizaciones plantean cuestionamientos sobre la respuesta institucional, la investigación aún se encuentra abierta y no existe una confirmación oficial.
Desde la Red de Protección y Defensa del Territorio Patagonia, Deysi Avendaño cuestionó los tiempos de reacción de los organismos fiscalizadores y pidió retomar instancias de coordinación entre los distintos actores involucrados.
"Es cuestionable que la respuesta de la SMA y Seremia de Medio Ambiente llegue una semana después de que comenzara a circular las imágenes del accidente ocurrido en el complejo El Toqui, y que la empresa responsable de la contaminación, Minera Pacífico del Sur no haya entregado la información oportunamente", señaló.
La representante agregó que resulta necesario fortalecer los espacios de diálogo y seguimiento ambiental en la zona.
"Urge que estas mismas autoridades den continuidad a la Mesa Público-Privada, que se detuvo en 2025 y que reunía a los distintos servicios públicos y sectores involucrados en este conflicto", expresó.
En tanto, desde la ONG Ecosistemas, Mitzi Urtubia manifestó preocupación por la falta de información pública disponible para las comunidades cercanas y llamó a abordar la situación con mayor rapidez.
"Este caso requiere celeridad y seriedad. Más aún cuando autoridades realizaron una reciente visita a la zona este lunes 10 de agosto, a propósito del Día del Minero. En ese contexto, debió haber surgido información pública pertinente sobre la contingencia en el Relave Doña Rosa, de las acciones a seguir, que permitiera responder, al menos, a la incertidumbre de los habitantes de Alto Mañihuales y sus alrededores", afirmó.
La representante agregó que vecinos del sector han reportado cambios visibles en cursos de agua cercanos.
"Los propios vecinos nos han reportado que los arroyos y cursos de agua presentaban una coloración plomiza, no habitual para tiempos de lluvias, ni crecidas invernales. Hoy nos preguntamos ¿Qué autoridad abordará con la urgencia que amerita este tema y larga cadena de contaminación socioambiental que no resiste más la zona?", cuestionó.
Por su parte, el presidente de la Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén (CODESA), Erwin Sandoval Gallardo, planteó la necesidad de implementar un sistema permanente de seguimiento ambiental que permita evaluar posibles impactos acumulativos en el territorio.
"Es hora de que el Estado disponga los recursos necesarios para diseñar e implementar un plan de monitoreo permanente sobre calidad del aire, suelo, forraje, ganado y estado de salud de la población local", señaló.
Sandoval agregó que "mientras la empresa no retorne ni garantice el cumplimiento de la Ley y sus obligaciones ambientales, el Estado no puede seguir respondiendo únicamente frente a contingencias que se hacen públicas".
Las organizaciones socioambientales insistieron en la necesidad de contar con mayor transparencia, monitoreo continuo y medidas que permitan entregar certezas a las comunidades de Alto Mañihuales, mientras los organismos competentes continúan recopilando antecedentes para determinar las responsabilidades y eventuales acciones a seguir.




















