Redacción, Diario El Divisadero
Con banderas negras instaladas en sus viviendas y una manifestación en el propio sector, vecinos de la continuidad de calle Teniente Merino, conocida como Camino Viejo en Puerto Aysén, expresaron su molestia por la falta de una solución definitiva para esta antigua arteria, que actualmente también está siendo utilizada como vía alternativa ante la contingencia del Puente Presidente Ibáñez.
Los residentes denuncian falta de mantención permanente, exceso de velocidad de algunos conductores y el polvo que se levanta producto del tránsito, situación que —aseguran— afecta directamente a las viviendas y especialmente a adultos mayores, además de generar riesgos para peatones y ciclistas
La presidenta de la Junta de Vecinos del sector, Gladys Marín, sostuvo que la comunidad se siente postergada y pidió que Camino Viejo sea considerado dentro de las medidas asociadas a la contingencia del puente. "Ya está bueno. Necesitamos un poquito de respeto hacia todos los que vivimos por este sector", señaló, advirtiendo además que el aumento del tránsito podría derivar en accidentes.
Desde el Club de Adulto Mayor Canas de Vivir, su presidente, Hernán Aguilera, puso el acento en los efectos del polvo sobre la salud de los residentes y cuestionó que no se haya priorizado este tramo para una solución provisoria. "Durante gran parte del día nuestros adultos mayores están respirando este material particulado que queda en el aire", afirmó.
Los vecinos plantean que, mientras no exista una solución definitiva de pavimentación, se implemente al menos una carpeta de suelo cemento que permita enfrentar en mejores condiciones el aumento del tránsito que se espera con el cierre del Puente Presidente Ibáñez.
La comunidad espera que las autoridades competentes entreguen una respuesta concreta y que el Camino Viejo sea incorporado efectivamente dentro de las medidas de mitigación para la conectividad de Puerto Aysén.
























