Redacción, Diario El Divisadero
A las 22:00 horas del sábado 17 de octubre, un grave accidente de tránsito se registró en la Ruta 7, camino a Balmaceda, a la altura del sector El salto, en la comuna de Coyhaique. En el lugar, un automóvil colisionó violentamente contra una estructura comercial establecida a un costado de la vía. A causa del impacto, el conductor del vehículo resultó con lesiones de consideración, por lo que fue asistido en primera instancia por personal del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) y posteriormente trasladado al Servicio de Urgencia del Hospital Regional de Coyhaique para recibir atención médica.
La estructura destruida por el impacto corresponde al local comercial de Patricia Vásquez, una emprendedora de la tercera edad que mantenía su negocio en el sector del Salto. Según el relato de la afectada, el automóvil circulaba a una velocidad estimada de entre 160 y 170 km/h al momento de perder el control y arrasar por completo con las instalaciones que construyó durante años. Consternada ante la pérdida de sus herramientas de trabajo y del recinto que aún continuaba pagando a crédito, la víctima expresó: "Fue tal el nivel de velocidad que tuvo al venir para acá, que simplemente mi negocio de años de esfuerzo se desapareció, voló, se esfumó, se pulverizó". En relación a los artefactos que financió con sacrificio y mediante fondos concursables del Gobierno Regional, agregó: "Este hornito me lo compré con tanto sacrificio, no tienen idea lo que fue para mí. Mire cómo quebró todo todo; no sé cómo partir, cómo empezar esto".
A pesar de la magnitud de la colisión y de los severos daños económicos generados, el automovilista logró sobrevivir, hecho que la comerciante valoró en medio de la tragedia. Reflexionando sobre el accidente y el peligro de conducir bajo los efectos del alcohol, Vásquez manifestó: "Gracias a Dios, la persona que tuvo el accidente no murió, porque la vida tiene un valor incalculable; es un ser querido de alguien". Asimismo, la afectada apeló a la prudencia de los conductores al señalar: "Si se va a tomar un copete, tómeselo en su casa con su gente, no salga a la calle; le aseguro que va a ocasionar un daño (...). No es una cosa de irresponsabilidad ni de inmadurez, es falta de humanidad, de entender que puede hacerle la vida cuadritos a otro ser humano".
Actualmente, Patricia Vásquez -quien cuida de su madre de la tercera edad- enfrenta un complejo panorama económico e intenta gestionar ante la Municipalidad el retiro de los escombros para comenzar a ordenar el terreno. Pese a lo ocurrido, reconoció el trabajo preventivo que realiza Carabineros en la zona e insistió en que la seguridad en las rutas depende directamente de la conciencia de cada persona al ponerse al volante.
























